Al
celebrar este 28 de julio, el 193º aniversario de la Proclamación de la
Independencia de nuestra nación, deseo saludar a todos los hombres y
mujeres del vasto territorio nacional , que con empeño, sacrificio y
dedicación, forjan día a día un futuro digno para ellos, para sus familias y
por lo tanto para el País .
La
grandeza del Perú está hecha por el trabajo anónimo de miles de peruanos, así como por l as grandes
hazañas de sus héroes. Por eso, en esta fecha recordamos junto con el diario
sacrificio del humilde campesino y del valiente emprendedor, el sacrificio de
quienes escribieron las páginas más sublimes de la historia de nuestro Perú:
Miguel Grau, Francisco Bolognesi, José Abelardo Quiñonez, Micaela Bastidas,
Alfonso Ugarte y muchos otros peruanos y peruanas que dieron su vida por el
país, para que su ejemplo se mantenga vivo en todos nosotros, sobre todo en las
nuevas generaciones.
Hoy en
día, los peruanos seguimos librando una nueva batalla contra el egoísmo, el
hedonismo y el relativismo, que menoscaba nuestra identidad como peruanos,
destruye la imagen natural y bíblica de la familia, célula básica de la
sociedad; amenaza el matrimonio como un sacramento entre un hombre y una mujer;
y extiende su amenaza contra vida de peruanos indefensos que se forman en el
vientre materno.
Nuestros
grandes héroes no se hicieron grandes por un solo momento de heroísmo, ellos
fueron héroes en lo cotidiano, respondiendo con fidelidad a su conciencia,
defendiendo los valores inalienables del hombre, sosteniendo la estructura de
la sociedad desde la familia, condición sin la cual la estructura social es
frágil y se empobrece .
No
podemos olvidar, sin embargo, que nuestro Perú vive un momento privilegiado
en su historia que abre la ventana de la esperanza a los horizontes del
primer mundo. La riqueza de nuestros recursos naturales, la belleza de nuestra
geografía y sobre todo la calidad de sus hijos e hijas, son el mejor potencial,
que bien guiado, nos dará la alegría de ver cumplido el anhelo de ver la
pobreza superada, la violencia vencida y nuestras calles bendecidas por la paz.
Los
desafíos que hoy retan el compromiso de nuestras autoridades y de todos los peruanos, los
podremos superar con el aprecio mutuo entre todos los ciudadanos, alejándonos
de todo tipo de discriminación; con el respeto reverente a nuestras sanas
tradiciones, que guardan nuestra peruanidad y con el compromiso sincero de cada
peruano para alcanzar, la honestidad, la transparencia, la justicia y la paz.
Que el
Señor de los Milagros, por la intercesión de Nuestra Señora de la Merced, y de
los santos peruanos, Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres, derrame sus
bendiciones en cada uno de ustedes y en cada hogar peruano de todo el
territorio nacional y de los compatriotas que viven en el extranjero .
¡¡Felices Fiestas Patrias. Viva el Perú!!
Lima, 25
de julio de 2014
+ Salvador
Piñeiro García Calderón Arzobispo de Ayacucho Presidente de la Conferencia
Episcopal Peruana